viernes, 21 de enero de 2011

Todavía en la península… ¡pero por poco tiempo!

Comienza la aventura. Tengo una resaca de espanto. El pastel de despedida que me dejasteis no sé qué tenía, pero no ha conseguido impedir que hoy me subiera al autobús.
  Chicas/o…    El mundo nos espera.
No voy a insistiros, otra vez, en lo que os perdéis por seguir objetivos insustanciales: ¿un tío fornido y un jeep?, ¿compras por Beberly Hills?, ¿vuelta a casa cuando te queda tanto por conocer?
No os lo toméis a mal, sé que en el fondo no sois así.

Qué ilusión empezar un diario de a bordo dirigido a vosotras.

(Juanma, mayoría chicas, sé que te das por aludido).


Primer destino: Grecia, cuna de la cultura occidental.
 
Luego: Turquía

Tercero: Israel, Jerusalén, ciudad sagrada para las tres religiones monoteístas mayoritarias (judaísmo, cristianismo e islam…). 
                                                   Cuarto: incierto.

         He decidido cambiar mi plan de ruta. Sí, yo "siempre en las nubes y constantemente cambiando de idea". Pero iba a empezar por Túnez (gracias por preocuparos), y visto lo visto, me quedaré unos días en Barcelona Al menos hasta que me dejen cambiar el billete de avión. (¿Para qué tenemos amigos de la Ciudad Condal si no es para que en momentos así nos cedan amablemente el sofá de su casa?)
Qué ganas de viajar. Estoy entusiasmada por conocer nueva gente y nuevos lugares. Qué ansias de Saber. Sí, "saber" a secas. Porque hay más en la vida que fama y ligoteo, chicas. (Lo que no sé si esto lo pienso o es resultado de la  digestión de ese pastel...).

En fin, que aunque el módem y el portátil me permitan explayarme un rato más para comunicarme con vosotras… prefiero aprovechar el viaje para echarme una cabezadita.
Hablamos, gente. Paz,


Pau

No hay comentarios:

Publicar un comentario